La periodista ha repasado la trayectoria del exitoso programa de televisión, que estuvo en antena desde 2008 hasta 2010
Samanta Villar guarda un recuerdo especialmente intenso de su paso por ’21 días’, formato de Mediaset que revolucionó la televisión al introducir a la periodista durante 21 días en distintas realidades y situaciones. Entre los capítulos que más secuelas le dejaron destaca ’21 días sin comer’, un reto que terminó afectando tanto a su cuerpo como a su mente. Tras la experiencia perdió seis kilos y llegó a reconocer que «me daba pena volver a comer», algo que atribuyó al efecto psicológico de la situación y a los comentarios de quienes la rodeaban: «Me decían que estaba guapa». La periodista también explicó que, después de los primeros programas, sufrió una alteración que le impedía calcular correctamente las distancias y hacía que lo percibiera todo «medio abombado». Con el tiempo descubrió que aquello podía estar relacionado con la ansiedad, una consecuencia inesperada de someterse repetidamente a situaciones límite.. Sin embargo, si hay un episodio que Samanta Villar considera especialmente delicado es ’21 días fumando porros’, un programa que, según ella misma recuerda, «se acuerda toda España». La experiencia fue tan negativa que terminó «harta de fumar» y asegura que no ha vuelto a consumirlos desde entonces porque no le gusta «el aplatanamiento de los porros». Además, durante la grabación llegó a sentir rechazo físico y confesó que tenía ganas de encontrarse bien y dejar de fumar. El capítulo también provocó diferencias entre la periodista, la productora y la cadena por el temor a que pudiera interpretarse de manera positiva el consumo de drogas. Samanta Villar reconoce durante su participación en el pódcast ‘La Escalera Roja’ que «este episodio era el más delicado» y entiende las cautelas de la cadena, aunque defiende la necesidad de abordar estos temas con libertad y responsabilidad. Incluso rechazó posteriormente rodar un programa sobre ayahuasca si no podía contar con esa libertad.
Samanta Villar guarda un recuerdo especialmente intenso de su paso por ’21 días’, formato de Mediaset que revolucionó la televisión al introducir a la periodista durante 21 días en distintas realidades y situaciones. Entre los capítulos que más secuelas le dejaron destaca ’21 días sin comer’, un reto que terminó afectando tanto a su cuerpo como a su mente. Tras la experiencia perdió seis kilos y llegó a reconocer que «me daba pena volver a comer», algo que atribuyó al efecto psicológico de la situación y a los comentarios de quienes la rodeaban: «Me decían que estaba guapa». La periodista también explicó que, después de los primeros programas, sufrió una alteración que le impedía calcular correctamente las distancias y hacía que lo percibiera todo «medio abombado». Con el tiempo descubrió que aquello podía estar relacionado con la ansiedad, una consecuencia inesperada de someterse repetidamente a situaciones límite.. Sin embargo, si hay un episodio que Samanta Villar considera especialmente delicado es ’21 días fumando porros’, un programa que, según ella misma recuerda, «se acuerda toda España». La experiencia fue tan negativa que terminó «harta de fumar» y asegura que no ha vuelto a consumirlos desde entonces porque no le gusta «el aplatanamiento de los porros». Además, durante la grabación llegó a sentir rechazo físico y confesó que tenía ganas de encontrarse bien y dejar de fumar. El capítulo también provocó diferencias entre la periodista, la productora y la cadena por el temor a que pudiera interpretarse de manera positiva el consumo de drogas. Samanta Villar reconoce durante su participación en el pódcast ‘La Escalera Roja’ que «este episodio era el más delicado» y entiende las cautelas de la cadena, aunque defiende la necesidad de abordar estos temas con libertad y responsabilidad. Incluso rechazó posteriormente rodar un programa sobre ayahuasca si no podía contar con esa libertad.
