Ignacio de la Calzada, abogado laboralista dado a conocer en redes sociales, explica en profundidad todos los detalles sobre los cambios aprobados por la Ministra
Cuando una persona se enfrenta a una nueva oferta de trabajo, el sueldo suele ser lo primero que mira, pero no es lo único que pesa en la decisión. También entran en juego los horarios, la estabilidad, el ambiente de la empresa, las posibilidades de crecer profesionalmente y la capacidad de conciliar el empleo con la vida personal. En definitiva, aceptar un puesto supone valorar un conjunto de condiciones que van mucho más allá de la cifra que aparece en la nómina.. El salario y unos beneficios competitivos continúan siendo, precisamente, el principal reclamo para atraer talento. Así lo refleja el Randstad Employer Brand Research, según el cual el 61,1% de los trabajadores señala estos aspectos como uno de los principales factores de atracción. Por detrás aparecen el buen ambiente laboral, el equilibrio entre la vida personal y profesional, la seguridad en el empleo y las oportunidades de desarrollo. Sin embargo, en muchos procesos de selección, tanto estos elementos tangibles como los intangibles han quedado reducidos hasta ahora a promesas que no siempre aparecían concretadas por escrito.. Ese escenario es el que pretende cambiar el anuncio realizado por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, sobre la información que deberán recoger los contratos laborales. Según ha explicado el abogado laboralista Ignacio de la Calzada en uno de sus últimos vídeos divulgativos en redes sociales, el objetivo es que las condiciones del empleo dejen de quedar envueltas en fórmulas genéricas y pasen a estar mucho más detalladas. El salario, el convenio colectivo, los horarios, las condiciones laborales y los criterios utilizados para determinar una remuneración variable deberán quedar claramente identificados.. Un abogado explica todo lo que debe incluir el contrato. De la Calzada, conocido en redes sociales por sus contenidos sobre derechos laborales, pone el foco especialmente en la transparencia salarial. Según explica a partir del anuncio de Díaz, los trabajadores tendrán derecho a conocer con detalle cómo se determina su remuneración y no únicamente cuál es la cantidad global que perciben.. Esto incluye los complementos y, cuando exista una parte variable del salario, los criterios que explican por qué esa cantidad puede cambiar. En los casos en los que intervengan algoritmos, fórmulas matemáticas o instrucciones para determinar las condiciones retributivas, el trabajador deberá poder conocer qué mecanismos se utilizan en su puesto.. Todas las condiciones que ha expuesto Yolanda Díaz. La misma lógica se extenderá al tiempo de trabajo y a las condiciones que lo rodean. El contrato deberá recoger con mayor precisión aspectos como la jornada, los turnos, los turnos rotatorios, el trabajo nocturno y la duración de la jornada. También deberán quedar claros los periodos de descanso y las medidas de conciliación y corresponsabilidad que ofrece la empresa. La idea central, según expone el abogado, es reforzar la previsibilidad para que las condiciones esenciales del empleo no puedan modificarse sin que la persona trabajadora tenga conocimiento expreso de esos cambios.. El anuncio también pone el foco en el periodo de prueba, que deberá estar correctamente informado y contar con una causa que lo justifique. El planteamiento supone avanzar hacia contratos en los que el trabajador pueda saber desde el principio qué está aceptando, cuánto va a cobrar, cómo se calcula su parte variable, cuándo y cómo trabajará y qué condiciones podrá encontrar durante su relación laboral.. En un mercado en el que muchas decisiones de empleo se toman a partir de promesas realizadas durante un proceso de selección, el objetivo es que una mayor parte de esas condiciones deje de estar en el terreno de lo implícito y quede reflejada de forma clara en el contrato.. Ya ha entrado en vigor esta exigencia laboral. Aunque el Gobierno ya ha dado luz verde a estas nuevas reglas, todavía hay que distinguir entre su aprobación y su entrada efectiva en vigor. El real decreto deberá seguir su correspondiente tramitación y, una vez publicado en el Boletín Oficial del Estado, comenzará a aplicarse conforme a los plazos establecidos. Para los nuevos contratos, la información deberá facilitarse antes de que comience la relación laboral, mientras que quienes ya estén trabajando podrán solicitar a la empresa que les proporcione estos datos, con un plazo de 30 días para hacerlo. Por tanto, el cambio no supone que todos los trabajadores vayan a recibir automáticamente un nuevo contrato, sino que amplía su derecho a conocer con mayor precisión las condiciones que rigen su relación laboral.
Cuando una persona se enfrenta a una nueva oferta de trabajo, el sueldo suele ser lo primero que mira, pero no es lo único que pesa en la decisión. También entran en juego los horarios, la estabilidad, el ambiente de la empresa, las posibilidades de crecer profesionalmente y la capacidad de conciliar el empleo con la vida personal. En definitiva, aceptar un puesto supone valorar un conjunto de condiciones que van mucho más allá de la cifra que aparece en la nómina.. El salario y unos beneficios competitivos continúan siendo, precisamente, el principal reclamo para atraer talento. Así lo refleja el Randstad Employer Brand Research, según el cual el 61,1% de los trabajadores señala estos aspectos como uno de los principales factores de atracción. Por detrás aparecen el buen ambiente laboral, el equilibrio entre la vida personal y profesional, la seguridad en el empleo y las oportunidades de desarrollo. Sin embargo, en muchos procesos de selección, tanto estos elementos tangibles como los intangibles han quedado reducidos hasta ahora a promesas que no siempre aparecían concretadas por escrito.. Ese escenario es el que pretende cambiar el anuncio realizado por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, sobre la información que deberán recoger los contratos laborales. Según ha explicado el abogado laboralista Ignacio de la Calzada en uno de sus últimos vídeos divulgativos en redes sociales, el objetivo es que las condiciones del empleo dejen de quedar envueltas en fórmulas genéricas y pasen a estar mucho más detalladas. El salario, el convenio colectivo, los horarios, las condiciones laborales y los criterios utilizados para determinar una remuneración variable deberán quedar claramente identificados.. Un abogado explica todo lo que debe incluir el contrato. De la Calzada, conocido en redes sociales por sus contenidos sobre derechos laborales, pone el foco especialmente en la transparencia salarial. Según explica a partir del anuncio de Díaz, los trabajadores tendrán derecho a conocer con detalle cómo se determina su remuneración y no únicamente cuál es la cantidad global que perciben.. Esto incluye los complementos y, cuando exista una parte variable del salario, los criterios que explican por qué esa cantidad puede cambiar. En los casos en los que intervengan algoritmos, fórmulas matemáticas o instrucciones para determinar las condiciones retributivas, el trabajador deberá poder conocer qué mecanismos se utilizan en su puesto.. Todas las condiciones que ha expuesto Yolanda Díaz. La misma lógica se extenderá al tiempo de trabajo y a las condiciones que lo rodean. El contrato deberá recoger con mayor precisión aspectos como la jornada, los turnos, los turnos rotatorios, el trabajo nocturno y la duración de la jornada. También deberán quedar claros los periodos de descanso y las medidas de conciliación y corresponsabilidad que ofrece la empresa. La idea central, según expone el abogado, es reforzar la previsibilidad para que las condiciones esenciales del empleo no puedan modificarse sin que la persona trabajadora tenga conocimiento expreso de esos cambios.. El anuncio también pone el foco en el periodo de prueba, que deberá estar correctamente informado y contar con una causa que lo justifique. El planteamiento supone avanzar hacia contratos en los que el trabajador pueda saber desde el principio qué está aceptando, cuánto va a cobrar, cómo se calcula su parte variable, cuándo y cómo trabajará y qué condiciones podrá encontrar durante su relación laboral.. En un mercado en el que muchas decisiones de empleo se toman a partir de promesas realizadas durante un proceso de selección, el objetivo es que una mayor parte de esas condiciones deje de estar en el terreno de lo implícito y quede reflejada de forma clara en el contrato.. Ya ha entrado en vigor esta exigencia laboral. Aunque el Gobierno ya ha dado luz verde a estas nuevas reglas, todavía hay que distinguir entre su aprobación y su entrada efectiva en vigor. El real decreto deberá seguir su correspondiente tramitación y, una vez publicado en el Boletín Oficial del Estado, comenzará a aplicarse conforme a los plazos establecidos. Para los nuevos contratos, la información deberá facilitarse antes de que comience la relación laboral, mientras que quienes ya estén trabajando podrán solicitar a la empresa que les proporcione estos datos, con un plazo de 30 días para hacerlo. Por tanto, el cambio no supone que todos los trabajadores vayan a recibir automáticamente un nuevo contrato, sino que amplía su derecho a conocer con mayor precisión las condiciones que rigen su relación laboral.
