La cadena pública VRT ha hecho oficial la participación del país en la próxima edición del Festival, validando las nuevas medidas implementadas por la UER, pero sin dejar pasar por alto el conflicto en Gaza
Bélgica era una de las mayores incógnitas de cara a la próxima edición de Eurovisión, que se celebrará en la ciudad búlgara de Burgas del 11 al 15 de mayo de 2027, después de que la cadena VRT se mostrara reacia con la postura de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) respecto al conflicto en Gaza. Unos meses después, el país belga ha confirmado su presencia en el certamen musical organizado por la UER y se une así a Países Bajos, que este miércoles también ha hecho oficial su participación tras haberse retirado hace un año como parte del boicot a la UER.. La confirmación ha llegado a través de un comunicado de la Vlaamse Radio- en Televisieomroeporganisatie (VRT), cadena que conforma la radiodifusión pública belga junto con RTBF y BRF. A través del documento, la cadena pública alega que con su participación busca «recuperar los valores originales del Festival, como la conexión, el entendimiento mutuo y el anhelo de paz», señalando que junto a la cadena pública neerlandesa NPO y otras emisoras públicas, «ha planteado preguntas importantes sobre el futuro del Festival de Eurovisión».. Cabe destacar que el organismo europeo ha implementado «mayores medidas de protección contra la influencia y la promoción externas indebidas, así como límites de votación más estrictos, el regreso de jurados profesionales a las semifinales, jurados más amplios y diversos y mejores mecanismos de votación» entre otras modificaciones anunciadas por la UER. En ese sentido, la VRT considera que la UER «se está tomando en serio las preocupaciones de sus miembros y está trabajando en el futuro del Festival de Eurovisión».. Frederik Delaplace, director ejecutivo de VRT ha declarado que el concurso europeo «se celebra en un mundo marcado por la guerra, las tensiones geopolíticas y la polarización social» y que la cadena pública flamenca «comprende las opiniones y emociones tan diversas que suscita la participación en el Festival».. Por otro lado, ha recalcado que «la participación no supone en absoluto un respaldo ni una normalización de lo que ocurre en Gaza y en el resto del mundo», pero valora que ya no se eludan «estas difíciles cuestiones sociales y geopolíticas».. «Por eso, VRT quiere seguir apoyando la búsqueda de la recuperación de la esencia del Festival, porque este proceso aún no ha concluido. Pero esforzarse por conectar también significa no huir del debate, sino mantener el diálogo. De este modo, creemos que el Festival pronto volverá a tener significado para todos aquellos que sufren la guerra y la violencia en la actualidad», concluye el escrito.
Bélgica era una de las mayores incógnitas de cara a la próxima edición de Eurovisión, que se celebrará en la ciudad búlgara de Burgas del 11 al 15 de mayo de 2027, después de que la cadena VRT se mostrara reacia con la postura de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) respecto al conflicto en Gaza. Unos meses después, el país belga ha confirmado su presencia en el certamen musical organizado por la UER y se une así a Países Bajos, que este miércoles también ha hecho oficial su participación tras haberse retirado hace un año como parte del boicot a la UER.. La confirmación ha llegado a través de un comunicado de la Vlaamse Radio- en Televisieomroeporganisatie (VRT), cadena que conforma la radiodifusión pública belga junto con RTBF y BRF. A través del documento, la cadena pública alega que con su participación busca «recuperar los valores originales del Festival, como la conexión, el entendimiento mutuo y el anhelo de paz», señalando que junto a la cadena pública neerlandesa NPO y otras emisoras públicas, «ha planteado preguntas importantes sobre el futuro del Festival de Eurovisión».. Cabe destacar que el organismo europeo ha implementado «mayores medidas de protección contra la influencia y la promoción externas indebidas, así como límites de votación más estrictos, el regreso de jurados profesionales a las semifinales, jurados más amplios y diversos y mejores mecanismos de votación» entre otras modificaciones anunciadas por la UER. En ese sentido, la VRT considera que la UER «se está tomando en serio las preocupaciones de sus miembros y está trabajando en el futuro del Festival de Eurovisión».. Frederik Delaplace, director ejecutivo de VRT ha declarado que el concurso europeo «se celebra en un mundo marcado por la guerra, las tensiones geopolíticas y la polarización social» y que la cadena pública flamenca «comprende las opiniones y emociones tan diversas que suscita la participación en el Festival».. Por otro lado, ha recalcado que «la participación no supone en absoluto un respaldo ni una normalización de lo que ocurre en Gaza y en el resto del mundo», pero valora que ya no se eludan «estas difíciles cuestiones sociales y geopolíticas».. «Por eso, VRT quiere seguir apoyando la búsqueda de la recuperación de la esencia del Festival, porque este proceso aún no ha concluido. Pero esforzarse por conectar también significa no huir del debate, sino mantener el diálogo. De este modo, creemos que el Festival pronto volverá a tener significado para todos aquellos que sufren la guerra y la violencia en la actualidad», concluye el escrito.
