Ignacio de la Calzada, abogado laboralista que se ha dado a conocer en redes sociales, explica en uno de sus vídeos estos tres errores
El despido disciplinario es una de las decisiones más graves que puede adoptar una empresa frente a un trabajador y está regulado por el Estatuto de los Trabajadores. Este tipo de despido se basa en un incumplimiento grave y culpable del empleado, como faltas repetidas de asistencia o puntualidad, desobediencia, ofensas verbales o físicas, o disminución continuada del rendimiento. Su aplicación exige una correcta justificación y un procedimiento ajustado a la ley. Por ello, cualquier error en su tramitación puede tener importantes consecuencias para la empresa.. En el marco legal español, es fundamental distinguir entre despido procedente, improcedente y nulo. El despido procedente es aquel que se ajusta a la normativa y está correctamente justificado. En contraposición, la modalidad improcedente se produce cuando no se acredita la causa o no se siguen los requisitos formales exigidos. Por su parte, el despido nulo implica la vulneración de derechos fundamentales o situaciones especialmente protegidas, lo que obliga a la readmisión inmediata del trabajador. Conocer estas diferencias resulta esencial para entender los derechos y obligaciones de ambas partes.. El Estatuto de los Trabajadores, en los artículos 54 y 55, establece las causas y el procedimiento del despido disciplinario. En el primero define los incumplimientos contractuales que pueden justificar la extinción del contrato, mientras que el segundo regula la forma en la que debe comunicarse el despido, exigiendo su notificación por escrito y con expresión clara de los hechos. El incumplimiento de estas garantías puede derivar en la improcedencia del despido. En este contexto, el abogado laboralista Ignacio de la Calzada, conocido en redes sociales por su labor divulgativa sobre derechos laborales, ha explicado recientemente los errores más habituales que pueden convertir un despido en ilegal.. Un abogado explica las tres ilegalidades que invalidan tu despido. El primero de los motivos que señala es la falta de trámite de audiencia en los despidos disciplinarios. Según explica, antes de proceder al despido se debe ofrecer al trabajador la posibilidad de defenderse y exponer su versión de los hechos. Si este paso no se cumple, el despido puede considerarse improcedente por vulnerar garantías básicas del procedimiento. Se trata de una exigencia que busca reforzar la protección del trabajador frente a decisiones unilaterales.. Otro error habitual se produce en los despidos objetivos, por ejemplo por causas económicas. En estos casos, la empresa debe comunicar la decisión mediante carta y abonar en ese mismo momento la indemnización de 20 días de salario por año trabajado. Si no se entrega la indemnización en el acto o no se incluye correctamente en la comunicación, el despido puede ser declarado improcedente, incluso si la empresa alega falta de liquidez o si la causa no está suficientemente acreditada. Además, el experto advierte que es recomendable reclamar judicialmente para asegurar el cobro, especialmente en casos en los que pudiera intervenir el Fondo de Garantía Salarial. Esta actuación permite al trabajador proteger sus intereses y agilizar posibles reclamaciones futuras.. Cuidado con la prescripción de todas las acciones. El tercer aspecto clave tiene que ver con la forma de la comunicación del despido y la prescripción de las sanciones. De la Calzada recuerda que el despido debe notificarse siempre por escrito, ya que un despido verbal o comunicado por medios informales como mensajes de texto o aplicaciones de mensajería no cumple con los requisitos legales y se considera improcedente.. Asimismo, advierte que las faltas graves prescriben a los 60 días desde que la empresa tiene conocimiento de los hechos, por lo que no pueden utilizarse conductas antiguas fuera de ese plazo. Aunque hechos recientes conocidos dentro de los últimos meses sí pueden ser sancionables, superar ese límite temporal convierte el despido en ilegal, una cuestión fundamental para proteger los derechos de los trabajadores. Según el abogado, revisar estos detalles puede marcar la diferencia entre perder o ganar una reclamación laboral.
El despido disciplinario es una de las decisiones más graves que puede adoptar una empresa frente a un trabajador y está regulado por el Estatuto de los Trabajadores. Este tipo de despido se basa en un incumplimiento grave y culpable del empleado, como faltas repetidas de asistencia o puntualidad, desobediencia, ofensas verbales o físicas, o disminución continuada del rendimiento. Su aplicación exige una correcta justificación y un procedimiento ajustado a la ley. Por ello, cualquier error en su tramitación puede tener importantes consecuencias para la empresa.. En el marco legal español, es fundamental distinguir entre despido procedente, improcedente y nulo. El despido procedente es aquel que se ajusta a la normativa y está correctamente justificado. En contraposición, la modalidad improcedente se produce cuando no se acredita la causa o no se siguen los requisitos formales exigidos. Por su parte, el despido nulo implica la vulneración de derechos fundamentales o situaciones especialmente protegidas, lo que obliga a la readmisión inmediata del trabajador. Conocer estas diferencias resulta esencial para entender los derechos y obligaciones de ambas partes.. El Estatuto de los Trabajadores, en los artículos 54 y 55, establece las causas y el procedimiento del despido disciplinario. En el primero define los incumplimientos contractuales que pueden justificar la extinción del contrato, mientras que el segundo regula la forma en la que debe comunicarse el despido, exigiendo su notificación por escrito y con expresión clara de los hechos. El incumplimiento de estas garantías puede derivar en la improcedencia del despido. En este contexto, el abogado laboralista Ignacio de la Calzada, conocido en redes sociales por su labor divulgativa sobre derechos laborales, ha explicado recientemente los errores más habituales que pueden convertir un despido en ilegal.. Un abogado explica las tres ilegalidades que invalidan tu despido. El primero de los motivos que señala es la falta de trámite de audiencia en los despidos disciplinarios. Según explica, antes de proceder al despido se debe ofrecer al trabajador la posibilidad de defenderse y exponer su versión de los hechos. Si este paso no se cumple, el despido puede considerarse improcedente por vulnerar garantías básicas del procedimiento. Se trata de una exigencia que busca reforzar la protección del trabajador frente a decisiones unilaterales.. Otro error habitual se produce en los despidos objetivos, por ejemplo por causas económicas. En estos casos, la empresa debe comunicar la decisión mediante carta y abonar en ese mismo momento la indemnización de 20 días de salario por año trabajado. Si no se entrega la indemnización en el acto o no se incluye correctamente en la comunicación, el despido puede ser declarado improcedente, incluso si la empresa alega falta de liquidez o si la causa no está suficientemente acreditada. Además, el experto advierte que es recomendable reclamar judicialmente para asegurar el cobro, especialmente en casos en los que pudiera intervenir el Fondo de Garantía Salarial. Esta actuación permite al trabajador proteger sus intereses y agilizar posibles reclamaciones futuras.. Cuidado con la prescripción de todas las acciones. El tercer aspecto clave tiene que ver con la forma de la comunicación del despido y la prescripción de las sanciones. De la Calzada recuerda que el despido debe notificarse siempre por escrito, ya que un despido verbal o comunicado por medios informales como mensajes de texto o aplicaciones de mensajería no cumple con los requisitos legales y se considera improcedente.. Asimismo, advierte que las faltas graves prescriben a los 60 días desde que la empresa tiene conocimiento de los hechos, por lo que no pueden utilizarse conductas antiguas fuera de ese plazo. Aunque hechos recientes conocidos dentro de los últimos meses sí pueden ser sancionables, superar ese límite temporal convierte el despido en ilegal, una cuestión fundamental para proteger los derechos de los trabajadores. Según el abogado, revisar estos detalles puede marcar la diferencia entre perder o ganar una reclamación laboral.
