Varios grupos de migrantes han regresado en las últimas horas al asentamiento del Polígono Industrial del Tarajal, donde permanecen miles de las personas que entraron ilegalmente en Ceuta los días 30 y 31 de julio, después de un grave incendio que afectó a 42 chabolas. Según fuentes del Servicio de Extinción de Incendios y policiales, los migrantes han regresado al lugar para continuar en este asentamiento después de determinar que el incendio no afectó a ninguna de las naves de esta zona, a pesar de su aparatosidad. Además, la portavoz de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, Montse Mínguez, se ha revuelto ante las críticas al Gobierno de la mayoría de grupos parlamentarios por no prever la crisis de Ceuta con la información con la que contaban. “Desde el asfalto de Madrid es muy fácil opinar”, ha lanzado. De este modo ha defendido que la situación en los días previos a la entrada masiva de inmigrantes en la ciudad autónoma de Ceuta “no era extraordinaria” sino la habitual de “todos los veranos” y por tanto defiende que “nadie pudo predecir” la llegada de más de 70.000 personas en 48 horas. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, aseguró el viernes que el Gobierno central restó importancia a las advertencias que les trasladaba sobre la creciente presión migratoria y que incluso le pidieron que dejara de llamar porque se estaba poniendo “muy pesado”.. Seguir leyendo
La Asociación Unificada de Guardias Civiles denuncia nuevas agresiones y afirma que la inseguridad “no es un matiz semántico”. Ceuta ha registrado dos nuevos incidentes en las últimas 24 horas, en los que dos guardias civiles han sido agredidos por migrantes y un militar ha acabado con el peroné fracturado, según ha denunciado la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC).. El primer incidente se produjo al mediodía del viernes, cuando una patrulla de la Guardia Civil fue requerida para prestar apoyo a una patrulla militar en la identificación de cinco varones de nacionalidad marroquí, que manifestaban su voluntad de regresar a Marruecos. Los hechos se produjeron en la Explanada Muelle de Poniente y, durante la intervención, uno de los cinco hombres arremetió contra uno de los guardias civiles, propinándole un fuerte empujón en el pecho. Cuando el agente intentó controlarlo, el individuo opuso una resistencia violenta y forcejeó, lo que obligó a intervenir a su compañero en su auxilio. “La violencia ejercida por el ahora condenado alcanzó también a este segundo agente, y los tres acabaron cayendo al suelo. Los dos guardias civiles lograron reducirlo empleando, en todo momento, la mínima fuerza imprescindible”, según el comunicado. Esta misma mañana, el agresor ha sido condenado a dos años de prisión y a la expulsión del territorio nacional, medida por la que el propio condenado ha aceptado.. El segundo episodio se ha producido esta madrugada, en torno a las 4.00, cuando una patrulla militar procedía a la identificación de un grupo de personas migrantes que se encontraba en estado de embriaguez y que ofreció resistencia. Uno de los integrantes del grupo, al intentar huir, empujó a uno de los militares, que cayó entre las rocas de la zona de Juan XXIII y, como consecuencia de la caída, se ha fracturado el peroné y tiene lesiones en el hombro. Los hechos serán puestos en conocimiento de la autoridad judicial, ya que los presuntos responsables no fueron detenidos en el momento porque los propios compañeros del herido, al escucharlo gritar de dolor por la fractura, dieron prioridad a atenderlo antes que a la contención del grupo.. La AUGC ha lamentado que “se insiste desde algunos despachos en describir lo que ocurre en Ceuta como una cuestión de percepción, de sensación, de inseguridad subjetiva, pero para quienes patrullan la frontera cada noche, y para los vecinos que viven a pocos metros de ella, la inseguridad no es un matiz semántico, es un parte de lesiones, es una guardia que termina en Urgencias o es un barrio en el que a las cuatro de la madrugada pasan cosas que nadie quiere nombrar”. “El problema no es la actuación de los agentes, es el marco en el que se los obliga a actuar y estos episodios se repiten a diario, pero el guardia civil que interviene en Ceuta lo hace sabiendo que cualquier gesto suyo será examinado con lupa, mientras la agresión que ha sufrido se diluye en la estadística”, ha precisado.. La AUGC ha reclamado refuerzos permanentes de efectivos en Ceuta, “no despliegues temporales que se retiran cuando baja el foco mediático”, así como “medios materiales adecuados a la realidad de la frontera, protección jurídica efectiva y acompañamiento real para todo agente agredido y el reconocimiento definitivo de la profesión de riesgo para quienes asumen, cada día, este nivel de exposición”. (Efe)
El PSOE rechaza las críticas por no anticipar la crisis de Ceuta: “Desde el asfalto de Madrid es muy fácil opinar”
