Hoy es una gran fiesta mariana en la Iglesia católica y de singular devoción en España. Es además la patrona de la Hispanidad por su gran relación con la evangelización española de América. Es oportuno recordar a San Juan Pablo II y lo que afirmó cuando tras padecer un gravísimo atentado el 13 de mayo de 1981, en esa fecha del año siguiente, fue a Fátima a darle las gracias a María por haberle salvado la vida. Aquel día dijo: ”tenía que producirse el atentado contra el Papa coincidiendo con la fiesta de la Virgen de Fátima (…) porque en los designios de la Providencia no hay meras coincidencias“. Pues bien, la Virgen María, viviendo todavía en Jerusalén, el 2 de enero del año 40, fue trasladada por una corte celestial a la Caesaraugusta de la Hispania romana del momento, la actual Zaragoza. Fue enviada a reforzar en su misión evangelizadora a Santiago el Mayor, hermano del apóstol Juan. Con razón se cantaba: “tras su Ascensión a los cielos, el Señor encomendó a sus tres discípulos predilectos, el cuidado de lo que más quería”. “A Pedro le encargó la Iglesia; a Juan, a su Madre; y a Santiago, España”. La evangelización de la futura España tenía una especial importancia para que sucediera un hecho tan destacado: la primera revelación mariana y en carne mortal, y nada menos que al apóstol Santiago. Así podemos recordar que otro lejano 2 de enero -de 1492- coincidió con la culminación de la Reconquista, con los Reyes Católicos en Granada. Lo que ilustres historiadores consideran que fue la preparación para forjar en España un alma de recia identidad cristiana, necesaria para acometer la posterior misión evangelizadora. A la que estaba destinada, ya que comenzaría apenas transcurridos 10 meses de aquel mismo día en que culminaba esa epopeya de 780 años. Era el 12 de octubre, la fiesta de la Virgen del Pilar, la Patrona de la Hispanidad. Que estará muy presente en acontecimientos de aquella gigantesca misión histórica. Se entiende perfectamente que sea Santiago el Mayor el Patrón de España, celebrado cada 25 de Julio con especial solemnidad en Santiago de Compostela y en tantas localidades del mundo hispánico. Con la Virgen María de Patrona principal. Y que hoy 12 de octubre sea el día en que España celebra su Fiesta Nacional cada año. Por ello no debe extrañar que quiera destruirla quien desea convertirse en “El Príncipe de este mundo”. Y que la odia por su histórica labor evangelizadora realizada.
Lo que ilustres historiadores consideran que fue la preparación para forjar en España un alma de recia identidad cristiana, necesaria para acometer la posterior misión evangelizadora
Hoy es una gran fiesta mariana en la Iglesia católica y de singular devoción en España. Es además la patrona de la Hispanidad por su gran relación con la evangelización española de América. Es oportuno recordar a San Juan Pablo II y lo que afirmó cuando tras padecer un gravísimo atentado el 13 de mayo de 1981, en esa fecha del año siguiente, fue a Fátima a darle las gracias a María por haberle salvado la vida. Aquel día dijo: ”tenía que producirse el atentado contra el Papa coincidiendo con la fiesta de la Virgen de Fátima (…) porque en los designios de la Providencia no hay meras coincidencias“. Pues bien, la Virgen María, viviendo todavía en Jerusalén, el 2 de enero del año 40, fue trasladada por una corte celestial a la Caesaraugusta de la Hispania romana del momento, la actual Zaragoza. Fue enviada a reforzar en su misión evangelizadora a Santiago el Mayor, hermano del apóstol Juan. Con razón se cantaba: “tras su Ascensión a los cielos, el Señor encomendó a sus tres discípulos predilectos, el cuidado de lo que más quería”. “A Pedro le encargó la Iglesia; a Juan, a su Madre; y a Santiago, España”. La evangelización de la futura España tenía una especial importancia para que sucediera un hecho tan destacado: la primera revelación mariana y en carne mortal, y nada menos que al apóstol Santiago. Así podemos recordar que otro lejano 2 de enero -de 1492- coincidió con la culminación de la Reconquista, con los Reyes Católicos en Granada. Lo que ilustres historiadores consideran que fue la preparación para forjar en España un alma de recia identidad cristiana, necesaria para acometer la posterior misión evangelizadora. A la que estaba destinada, ya que comenzaría apenas transcurridos 10 meses de aquel mismo día en que culminaba esa epopeya de 780 años. Era el 12 de octubre, la fiesta de la Virgen del Pilar, la Patrona de la Hispanidad. Que estará muy presente en acontecimientos de aquella gigantesca misión histórica. Se entiende perfectamente que sea Santiago el Mayor el Patrón de España, celebrado cada 25 de Julio con especial solemnidad en Santiago de Compostela y en tantas localidades del mundo hispánico. Con la Virgen María de Patrona principal. Y que hoy 12 de octubre sea el día en que España celebra su Fiesta Nacional cada año. Por ello no debe extrañar que quiera destruirla quien desea convertirse en “El Príncipe de este mundo”. Y que la odia por su histórica labor evangelizadora realizada.
