Aquel 7 de agosto de 1996 amaneció con sol y nada hacía presagiar la tragedia. Pero a mediodía las nubes negras coparon el cielo y la tromba de agua fue de tal intensidad que acabó arrasando un camping entero. El camping Las Nieves de Biescas (Huesca), ubicado sobre el cono de deyección del barranco de Arás, en la desembocadura del rio Gállego, pasó en minutos de ser un paisaje de postal al escenario de una de las peores tragedias naturales vividas en España. 87 personas perdieron la vida, 27 de ellas niños, y más de 180 resultaron heridas. Este viernes se cumplen tres décadas del suceso, pero el Ayuntamiento de Biescas, ha preferido no convocar ningún acto de recuerdo. Los vecinos, que se volcaron aquella noche fatídica ayudando a las víctimas, quieren mirar hacia adelante. Demasiado dolor todavía y difíciles recuerdos.. Seguir leyendo
Aquel 7 de agosto de 1996 amaneció con sol y nada hacía presagiar la tragedia. Pero a mediodía las nubes negras coparon el cielo y la tromba de agua fue de tal intensidad que acabó arrasando un camping entero. El camping Las Nieves de Biescas (Huesca), ubicado sobre el cono de deyección del barranco de Arás, en la desembocadura del rio Gállego, pasó en minutos de ser un paisaje de postal al escenario de una de las peores tragedias naturales vividas en España. 87 personas perdieron la vida, 27 de ellas niños, y más de 180 resultaron heridas. Este viernes se cumplen tres décadas del suceso, pero el Ayuntamiento de Biescas, ha preferido no convocar ningún acto de recuerdo. Los vecinos, que se volcaron aquella noche fatídica ayudando a las víctimas, quieren mirar hacia adelante. Demasiado dolor todavía y difíciles recuerdos.. Seguir leyendo
El municipio oscense prefiere mirar adelante y no ha organizado actos para conmemorar la riada que costó la vida a 87 personas
