Entre el 70% y el 95% de la carne, el pescado y los huevos a granel vendidos carecen de información sobre su origen, según un estudio de la OCU
El consumo de alimentos locales o de proximidad no para de ganar peso entre los consumidores españoles: dos de cada tres ya priorizan estos productos, lo que influye directamente en sus decisiones de compra. Así lo muestra la encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).. Esta tendencia supone una oportunidad para los productores y la economía local, aunque todavía existen importantes obstáculos para que estos alimentos tengan una mayor presencia en la cesta de la compra.. En concreto, el 25% de los encuestados asegura que la procedencia local influye mucho en su decisión de compra, mientras que otro 40% afirma que lo hace bastante. Además, el 63% reconoce que los alimentos de proximidad están presentes a menudo o muy a menudo en su cesta de la compra.. Sin embargo, la falta de información en el etiquetado sobre el origen de los alimentos que compran se presenta como uno de los principales frenos.. Entre el 70% y el 95% de los alimentos a granel no informa del origen. La organización explica que la falta de información es «habitual» en los productos frescos a la venta en mercados. Según un reciente estudio de la OCU, entre el 70% y el 95% de la carne, el pescado y los huevos a granel vendidos carecen de información sobre su origen, pese a que se trata de productos frescos o poco procesados que deben disponer de esta información.. La organización reclama por ello una mayor actuación de las autoridades de consumo locales y autonómicas y advierte de que situaciones similares también pueden encontrarse en frutas y verduras.. La OCU también pide al Ministerio de Agricultura que impulse una normativa europea que obligue a incluir en los alimentos envasados información clara y específica sobre la procedencia de sus principales ingredientes. Actualmente, el único dato obligatorio es sobre el fabricante —nombre, razón social y dirección—, que no tiene por qué coincidir con el lugar donde se ha producido el alimento.. El precio también frena el consumo de proximidad. El precio es otro de los factores que dificultan la compra de alimentos locales. Sin embargo, la OCU sostiene que los productos nacionales no siempre son más caros que los importados: «La ternera nacional siempre es más barata que la que viene de fuera, lo mismo que los garbanzos. Y otras veces, cuando se trata de productos ya de por sí baratos, como el resto de las legumbres, las diferencias apenas se aprecian en la cesta de la compra».. Además, uno de cada dos consumidores asegura estar dispuesto a pagar más por alimentos locales, lo que muestra que existe un margen para que estos productos ganen cuota.. La tercera gran barrera es precisamente la escasa oferta de alimentos de proximidad. Los consumidores proponen impulsar mercados locales en los que productores y comercios puedan vender sus productos de forma organizada, así como aumentar su presencia en supermercados mediante carteles, secciones específicas u otros sistemas de identificación.. La organización también plantea que las administraciones públicas tengan un papel más activo. Entre sus propuestas figura priorizar los productos de proximidad en servicios públicos como comedores escolares, hospitales y residencias.. En los comedores escolares ya se está avanzando en esta dirección a través del Real Decreto 315/2025, mientras que, según la OCU, en hospitales y residencias todavía está pendiente la aprobación de la normativa correspondiente.. La organización advierte que «seguirá apostando por este tipo de consumo y espera la misma respuesta de las administraciones públicas para que sigan impulsando las denominaciones de origen nacionales, los mercados locales y regionales y, sobre todo, una legislación de etiquetado que facilite la identificación de los productos locales».
El consumo de alimentos locales o de proximidad no para de ganar peso entre los consumidores españoles: dos de cada tres ya priorizan estos productos, lo que influye directamente en sus decisiones de compra. Así lo muestra la encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).. Esta tendencia supone una oportunidad para los productores y la economía local, aunque todavía existen importantes obstáculos para que estos alimentos tengan una mayor presencia en la cesta de la compra.. En concreto, el 25% de los encuestados asegura que la procedencia local influye mucho en su decisión de compra, mientras que otro 40% afirma que lo hace bastante. Además, el 63% reconoce que los alimentos de proximidad están presentes a menudo o muy a menudo en su cesta de la compra.. Sin embargo, la falta de información en el etiquetado sobre el origen de los alimentos que compran se presenta como uno de los principales frenos.. Entre el 70% y el 95% de los alimentos a granel no informa del origen. La organización explica que la falta de información es «habitual» en los productos frescos a la venta en mercados. Según un reciente estudio de la OCU, entre el 70% y el 95% de la carne, el pescado y los huevos a granel vendidos carecen de información sobre su origen, pese a que se trata de productos frescos o poco procesados que deben disponer de esta información.. La organización reclama por ello una mayor actuación de las autoridades de consumo locales y autonómicas y advierte de que situaciones similares también pueden encontrarse en frutas y verduras.. La OCU también pide al Ministerio de Agricultura que impulse una normativa europea que obligue a incluir en los alimentos envasados información clara y específica sobre la procedencia de sus principales ingredientes. Actualmente, el único dato obligatorio es sobre el fabricante —nombre, razón social y dirección—, que no tiene por qué coincidir con el lugar donde se ha producido el alimento.. El precio también frena el consumo de proximidad. El precio es otro de los factores que dificultan la compra de alimentos locales. Sin embargo, la OCU sostiene que los productos nacionales no siempre son más caros que los importados: «La ternera nacional siempre es más barata que la que viene de fuera, lo mismo que los garbanzos. Y otras veces, cuando se trata de productos ya de por sí baratos, como el resto de las legumbres, las diferencias apenas se aprecian en la cesta de la compra».. Además, uno de cada dos consumidores asegura estar dispuesto a pagar más por alimentos locales, lo que muestra que existe un margen para que estos productos ganen cuota.. La tercera gran barrera es precisamente la escasa oferta de alimentos de proximidad. Los consumidores proponen impulsar mercados locales en los que productores y comercios puedan vender sus productos de forma organizada, así como aumentar su presencia en supermercados mediante carteles, secciones específicas u otros sistemas de identificación.. La organización también plantea que las administraciones públicas tengan un papel más activo. Entre sus propuestas figura priorizar los productos de proximidad en servicios públicos como comedores escolares, hospitales y residencias.. En los comedores escolares ya se está avanzando en esta dirección a través del Real Decreto 315/2025, mientras que, según la OCU, en hospitales y residencias todavía está pendiente la aprobación de la normativa correspondiente.. La organización advierte que «seguirá apostando por este tipo de consumo y espera la misma respuesta de las administraciones públicas para que sigan impulsando las denominaciones de origen nacionales, los mercados locales y regionales y, sobre todo, una legislación de etiquetado que facilite la identificación de los productos locales».
