El uso continuado de sistemas de refrigeración como los ventiladores y aires acondicionados elevan el consumo energético
Las altas temperaturas registradas este verano están llevando a muchos españoles a hacer un uso más continuado de ventiladores, aires acondicionados y otros dispositivos que permiten mantener los hogares más frescos. Esto puede disparar notablemente el gasto de luz y engordar la factura a final de mes.. «Empieza a ser habitual que las facturas por el suministro energético dejen de ser más altas en invierno que en verano, como ocurría hasta ahora», explica Soledad Montero, responsable de Energía de la Federación de Consumidores y Usuarios CECU. «La temporada de bajas temperaturas es cada vez más corta y el verano se alarga casi hasta la mitad del año. Sufrimos olas de calor intensas durante más tiempo y con mayor frecuencia, lo que obliga a utilizar equipos de refrigeración que nos permitan respirar, también en nuestras casas».. Por ello, hay que tener en cuenta que hay algunas rutinas y hábitos que se pueden adoptar que ayudan a recudir considerablemente el consumo energético y, con ello, el precio del recibo. Además del calor, muchos errores cotidianos aumentan el coste eléctrico y estos se pueden evitar siguiendo algunos consejos.. En primer lugar, muchas personas tienden a abrir las ventanas de su casa en las horas donde el calor da con más intensidad, aumentando la temperatura de su hogar de forma notable. Esto obliga a encender durante más tiempo los ventiladores y aires acondicionados a máxima potencia elevando el gasto energético. Para solucionar esto se recomienda ventilar únicamente a primera hora de la mañana o por la noche y mantener cerradas ventanas, persianas y toldos durante las horas de mayor temperatura.. Además, hay que tratar de evitar intentar enfriar toda la casa con un único aparato. En cambio, es mejor utilizar el aire acondicionado únicamente en la estancia donde se permanece y mantener la puerta cerrada. Cada equipo tipo split puede consumir entre 1.000 y 2.000 vatios, por lo que un uso eficiente marca una diferencia importante en la factura.. El sistema de refrigeración también influye en el gasto, pues no todos consumen de forma eficiente. Por ejemplo, un ventilador de techo suele consumir entre 10 y 90 vatios, mientras que un climatizador evaporativo consume aproximadamente entre 60 y 350 vatios, dependiendo de su capacidad. En zonas con baja humedad pueden ser una solución muy eficiente.. A esto se incluye el aislamiento de la vivienda o la renovación de los equipos de climatización, que normalmente suelen posponerse, aunque si se hacen de manera adecuada permiten reducir el gasto durante años. Por ello hay que tratar de apostar por mejoras como el aislamiento térmico o la aerotermia, una tecnología que proporciona refrigeración, calefacción y agua caliente con un consumo mucho más eficiente.. Apagar aparatos no siempre es la única solución, es necesario revisar también las condiciones del contrato eléctrico y comprobar si se está pagando más de lo necesario, pues en muchas ocasiones algunas viviendas tienen contratada una potencia superior a la que realmente necesitan, lo que incrementa la parte fija de la factura todos los meses.. Además, muchas casas mantienen el mismo contrato durante años por desconocimiento. Cabe recordar que cambiar de comercializadora es gratuito. Solo es recomendable revisar previamente si el contrato en mercado libre incluye condiciones de permanencia o servicios adicionales. Si se decide hacer esto, conviene utilizar el comparador oficial de ofertas de la CNMC para conocer las distintas tarifas disponibles y comprobar si la oferta contratada sigue siendo la más adecuada.. Los datos del último Eurobarómetro muestran que solo alrededor de un tercio de los europeos considera que comprende completamente su factura energética. Se recomienda entonces revisar el precio de la energía, el margen comercial aplicado o verificar que la facturación sea correcta para detectar posibles oportunidades de ahorro.. Por último, hay que dejar de pensar que el consumidor solo puede pagar la energía que consume, pues cada vez existen más fórmulas para participar activamente en el sistema energético. La mejor alternativa es conocer las comunidades energéticas, que permiten producir y compartir energía renovable junto a otros ciudadanos y desempeñar un papel más activo en la transición energética.
Las altas temperaturas registradas este verano están llevando a muchos españoles a hacer un uso más continuado de ventiladores, aires acondicionados y otros dispositivos que permiten mantener los hogares más frescos. Esto puede disparar notablemente el gasto de luz y engordar la factura a final de mes.. «Empieza a ser habitual que las facturas por el suministro energético dejen de ser más altas en invierno que en verano, como ocurría hasta ahora», explica Soledad Montero, responsable de Energía de la Federación de Consumidores y Usuarios CECU. «La temporada de bajas temperaturas es cada vez más corta y el verano se alarga casi hasta la mitad del año. Sufrimos olas de calor intensas durante más tiempo y con mayor frecuencia, lo que obliga a utilizar equipos de refrigeración que nos permitan respirar, también en nuestras casas».. Por ello, hay que tener en cuenta que hay algunas rutinas y hábitos que se pueden adoptar que ayudan a recudir considerablemente el consumo energético y, con ello, el precio del recibo. Además del calor, muchos errores cotidianos aumentan el coste eléctrico y estos se pueden evitar siguiendo algunos consejos.. En primer lugar, muchas personas tienden a abrir las ventanas de su casa en las horas donde el calor da con más intensidad, aumentando la temperatura de su hogar de forma notable. Esto obliga a encender durante más tiempo los ventiladores y aires acondicionados a máxima potencia elevando el gasto energético. Para solucionar esto se recomienda ventilar únicamente a primera hora de la mañana o por la noche y mantener cerradas ventanas, persianas y toldos durante las horas de mayor temperatura.. Además, hay que tratar de evitar intentar enfriar toda la casa con un único aparato. En cambio, es mejor utilizar el aire acondicionado únicamente en la estancia donde se permanece y mantener la puerta cerrada. Cada equipo tipo split puede consumir entre 1.000 y 2.000 vatios, por lo que un uso eficiente marca una diferencia importante en la factura.. El sistema de refrigeración también influye en el gasto, pues no todos consumen de forma eficiente. Por ejemplo, un ventilador de techo suele consumir entre 10 y 90 vatios, mientras que un climatizador evaporativo consume aproximadamente entre 60 y 350 vatios, dependiendo de su capacidad. En zonas con baja humedad pueden ser una solución muy eficiente.. A esto se incluye el aislamiento de la vivienda o la renovación de los equipos de climatización, que normalmente suelen posponerse, aunque si se hacen de manera adecuada permiten reducir el gasto durante años. Por ello hay que tratar de apostar por mejoras como el aislamiento térmico o la aerotermia, una tecnología que proporciona refrigeración, calefacción y agua caliente con un consumo mucho más eficiente.. Apagar aparatos no siempre es la única solución, es necesario revisar también las condiciones del contrato eléctrico y comprobar si se está pagando más de lo necesario, pues en muchas ocasiones algunas viviendas tienen contratada una potencia superior a la que realmente necesitan, lo que incrementa la parte fija de la factura todos los meses.. Además, muchas casas mantienen el mismo contrato durante años por desconocimiento. Cabe recordar que cambiar de comercializadora es gratuito. Solo es recomendable revisar previamente si el contrato en mercado libre incluye condiciones de permanencia o servicios adicionales. Si se decide hacer esto, conviene utilizar el comparador oficial de ofertas de la CNMC para conocer las distintas tarifas disponibles y comprobar si la oferta contratada sigue siendo la más adecuada.. Los datos del último Eurobarómetro muestran que solo alrededor de un tercio de los europeos considera que comprende completamente su factura energética. Se recomienda entonces revisar el precio de la energía, el margen comercial aplicado o verificar que la facturación sea correcta para detectar posibles oportunidades de ahorro.. Por último, hay que dejar de pensar que el consumidor solo puede pagar la energía que consume, pues cada vez existen más fórmulas para participar activamente en el sistema energético. La mejor alternativa es conocer las comunidades energéticas, que permiten producir y compartir energía renovable junto a otros ciudadanos y desempeñar un papel más activo en la transición energética.
