El lanzamiento se produce dos días después de que el Gobierno japonés calificara al régimen de Kim Jong-un como una amenaza “más grave e inminente que nunca” en su nuevo Libro Blanco de Defensa
Corea del Norte lanzó este jueves un misil balístico de corto alcance hacia el mar de Japón, un día después de que Pyongyang amenazase con adoptar “opciones militares adicionales” frente al creciente rearme de Tokio. El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur detectó el proyectil en torno a las 17.00 (hora local, siete horas menos en la España peninsular) desde la zona de Wonsan, en la costa oriental norcoreana. Seúl ha reforzado la vigilancia ante la posibilidad de nuevos disparos y mantiene el intercambio de información con Estados Unidos y Japón. Por su parte, el Ministerio de Defensa japonés también confirmó el lanzamiento y señaló que no había caído ni en territorio nipón ni dentro de su zona económica exclusiva.. La prueba balística ha coincidido con el 81º aniversario del bombardeo atómico estadounidense sobre la ciudad japonesa de Hiroshima y se ha producido apenas 24 horas después de que Kim Yo-jong, la hermana y estrecha colaboradora del líder supremo norcoreano, Kim Jong-un, enviase una dura advertencia a Japón a raíz de la publicación, el martes, de un nuevo Libro Blanco de Defensa por parte del Gobierno japonés.. Aunque Pyongyang no ha explicado de momento el motivo del disparo, la proximidad entre ambos episodios apunta a una demostración de fuerza frente al rearme de Japón y el progresivo abandono de las restricciones militares que marcaron su trayectoria desde el final de la II Guerra Mundial. El Ejecutivo de la ultraconservadora Sanae Takaichi ha acelerado ese giro: elevó el gasto en defensa al 2% del PIB en el ejercicio fiscal de 2025, dos años antes del calendario inicialmente previsto, y se dispone a revisar antes de que termine 2026 la Estrategia de Seguridad Nacional, la Estrategia de Defensa Nacional y el Programa de Refuerzo de las Capacidades de Defensa, los tres grandes documentos estratégicos del país.. Kim Yo-jong aseguró el miércoles que Corea del Norte no permanecerá como “un observador pasivo” ante la acelerada transformación de Japón en potencia militar. “Que Japón, un Estado criminal de guerra, posea capacidad de ataque preventivo constituye una grave amenaza que destruye la paz y la seguridad mundiales”, afirmó en un comunicado difundido por la agencia estatal norcoreana KCNA.. La hermanísima, convertida en una de las voces con mayor autoridad en materia de asuntos exteriores y militares del hermético régimen, anunció este miércoles que las Fuerzas Armadas y la dirección militar norcoreanas prepararían “opciones militares adicionales”, aunque no aclaró en qué consistirían. Una respuesta eficaz, añadió, sería hacer que Tokio sintiera que su seguridad ha quedado expuesta a un peligro mayor “por su codicia”. “Debemos hacer que se arrepienta”, amenazó.. La prueba de este jueves culmina varios días de acusaciones cruzadas sobre el deterioro de la seguridad regional. El nuevo Libro Blanco de Defensa japonés describe el entorno que rodea al archipiélago nipón como “el más grave y complejo” desde 1945, y considera que las actividades militares norcoreanas representan una amenaza “más grave e inminente que nunca”.. Tokio señala que Pyongyang posee ya la capacidad tecnológica para montar ojivas nucleares en misiles balísticos cuyo alcance cubre todo el territorio japonés. El texto destaca, además, la rapidez con la que Corea del Norte desarrolla proyectiles de trayectoria irregular y misiles hipersónicos, y alerta de que resulta cada vez más difícil detectarlos e interceptarlos.. El documento japonés advierte también de que la cooperación militar entre Corea del Norte y Rusia puede reforzar las capacidades de Pyongyang a medio y largo plazo. Ambos países firmaron en 2024 un tratado de asociación estratégica con una cláusula de defensa mutua en caso de agresión. Desde entonces, Corea del Norte ha enviado a Rusia tropas, proyectiles de artillería, cohetes y misiles balísticos que el Kremlin ha empleado en su guerra contra Ucrania. Seúl y sus aliados temen que, a cambio, Moscú esté proporcionando tecnología y conocimientos militares al régimen de los Kim, y que el uso de armamento norcoreano en un conflicto real les permita mejorar sus sistemas.. Pyongyang también ha mostrado su preocupación es la primera prueba japonesa de un misil de crucero estadounidense Tomahawk, realizada el pasado 29 de julio desde el destructor Chokai con apoyo de la Armada de Estados Unidos. Los Tomahawk forman parte de la capacidad de “contraataque” incorporada por Tokio a su estrategia de seguridad de 2022, que permite golpear bases enemigas en caso de que Japón haya sufrido una agresión y resulte necesario impedir nuevos ataques. El Gobierno nipón sostiene que esa capacidad no autoriza ofensivas preventivas, se mantienen dentro de los límites constitucionales de la autodefensa y busca disuadir una guerra, no iniciarla.. El lanzamiento de este jueves es el primero desde los que supervisó Kim Jong-un a finales de junio. Según la prensa norcoreana, aquellos ejercicios combinaron una versión modernizada de un lanzacohetes múltiple de 240 milímetros y 24 tubos, con un alcance ampliado de 90 kilómetros y guiado autónomo de precisión; misiles balísticos tácticos dotados de una ojiva para una “misión especial” y un nuevo obús autopropulsado de 155 milímetros.. El objetivo declarado era reforzar la potencia de fuego de las unidades desplegadas cerca de la frontera con Corea del Sur. El líder norcoreano reclamó entonces una postura ofensiva “letal y destructiva” capaz de infundir miedo al adversario.. Los recientes ensayos norcoreanos vulneran las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que prohíben a Corea del Norte desarrollar tecnología balística. Pero Pyongyang considera su arsenal nuclear y de misiles una garantía de supervivencia y exige que cualquier negociación con Washington parte del reconocimiento de esa realidad.. La tensión crece, además, a pocos días de que Estados Unidos y Corea del Sur inicien sus maniobras anuales Ulchi Freedom Shield. Pyongyang las presenta habitualmente como un ensayo de invasión, mientras que Washington y Seúl defienden su carácter disuasorio. Desde julio, la prensa estatal norcoreana ha publicado al menos seis editoriales contra la cooperación militar entre Estados Unidos, Japón y Corea del Sur.
Corea del Norte lanzó este jueves un misil balístico de corto alcance hacia el mar de Japón, un día después de que Pyongyang amenazase con adoptar “opciones militares adicionales” frente al creciente rearme de Tokio. El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur detectó el proyectil en torno a las 17.00 (hora local, siete horas menos en la España peninsular) desde la zona de Wonsan, en la costa oriental norcoreana. Seúl ha reforzado la vigilancia ante la posibilidad de nuevos disparos y mantiene el intercambio de información con Estados Unidos y Japón. Por su parte, el Ministerio de Defensa japonés también confirmó el lanzamiento y señaló que no había caído ni en territorio nipón ni dentro de su zona económica exclusiva.. Seguir leyendo
