La cyclosporiasis, una infección intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, atraviesa un nuevo brote en Estados Unidos durante el verano de 2026. Según la información oficial de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y los departamentos de salud estatales, la transmisión ocurre por el consumo de alimentos o agua contaminados, lo que ha obligado a reforzar la vigilancia epidemiológica en distintas regiones.
El organismo recuerda que esta enfermedad es de vigilancia obligatoria y que los casos aumentan cada año en primavera y verano, coincidiendo con el mayor consumo de productos frescos. La cyclosporiasis ha sido detectada de forma recurrente en el país desde hace más de dos décadas, lo que convierte los brotes estacionales en un desafío constante para la salud públicadel país.
Cómo se contagia y por qué no hay transmisión directa entre personas
El CDC explica que el parásito infecta únicamente a seres humanos y necesita madurar fuera del cuerpo antes de volverse infeccioso. Por eso, no existe contagio directo entre personas. La infección aparece al ingerir alimentos o agua contaminados con heces humanas que contienen los quistes del parásito.
En una entrevista emitida por Univision Noticias, el doctor Carlos del Río, jefe del Departamento de Medicina de la Escuela de Medicina de Emory en Atlanta, lo resume con claridad: “Se encuentra presente en agua contaminada con materia fecal… puede contaminar verduras, frutas, legumbres o el agua donde los niños y adultos están nadando”. Los brotes se vinculan sobre todo con cilantro, albahaca, lechugas, mezclas de ensaladas y bayas, productos que pueden contaminarse en cualquier etapa de la cadena alimentaria.
El cuadro clínico incluye diarrea acuosa persistente, cólicos abdominales, náuseas, fatiga, pérdida de apetito y, en algunos casos, fiebre baja. El CDC señala que los síntomas pueden durar “desde varios días hasta más de un mes si no se recibe tratamiento adecuado”. El doctor del Río insiste en que la clave es la persistencia: “Una diarrea que no se recupera rápidamente… tiende a no irse hasta que no es tratada”. La infección puede provocar deshidratación severa en niños pequeños, adultos mayores y personas inmunosuprimidas, quienes requieren atención médica más urgente.
Diagnóstico: pruebas específicas que no detectan los análisis habituales
La cyclosporiasis solo puede confirmarse mediante pruebas especiales en muestras de materia fecal. El CDC recuerda que “las pruebas rutinarias para otros patógenos intestinales no detectan la Cyclospora”, por lo que los médicos deben solicitar exámenes concretos cuando sospechan la infección. El diagnóstico diferencial es clave en pacientes con diarrea persistente, especialmente si han consumido productos frescos o viven en zonas con brotes notificados.
El tratamiento de elección es trimetoprima-sulfametoxazol, con buena respuesta en la mayoría de los pacientes tras un ciclo de 7 a 10 días. No existe vacuna ni tratamiento preventivo. El CDC aconseja que quienes presenten signos de deshidratación reciban atención médica inmediata. Las personas alérgicas a la medicación deben consultar alternativas, aunque pueden ser menos efectivas.
Por qué es difícil rastrear el origen de los brotes
El CDC explica que identificar el alimento responsable es complejo por varias razones. El periodo de incubación puede llegar a dos semanas, lo que dificulta recordar qué se consumió. Los productos frescos se distribuyen a gran escala y el parásito requiere condiciones ambientales específicas para volverse infeccioso, lo que implica múltiples etapas de contaminación. Las investigaciones continúan en varios estados y las autoridades piden colaboración ciudadana para detectar alimentos sospechosos.
Insisten en la higiene alimentaria: lavado de manos, limpieza de frutas y verduras bajo agua corriente, refrigeración adecuada y desinfección de utensilios. En la entrevista de Univision Noticias, el doctor del Río añade una recomendación clara: “Hervir el agua antes de consumirla… no tomar el agua de la llave”, especialmente en zonas con brotes o sistemas de agua vulnerables. También recuerda evitar tragar agua en piscinas públicas, algo que “con los niños es más complicado”.
El CDC recomienda acudir al médico ante diarrea persistente, malestar continuo o episodios que se repiten. El doctor del Río lo resume así: “Cuando tienes una diarrea que no se recupera rápidamente… son momentos de acudir al médico”.
La cyclosporiasis, una infección intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, atraviesa un nuevo brote en Estados Unidos durante el verano de 2026. Según la información oficial de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y los departamentos de salud estatales, la transmisión ocurre por el consumo de alimentos o agua contaminados, lo que ha obligado a reforzar la vigilancia epidemiológica en distintas regiones. El organismo recuerda que esta enfermedad es de vigilancia obligatoria y que los casos aumentan cada año en primavera y verano, coincidiendo con el mayor consumo de productos frescos. La cyclosporiasis ha sido detectada de forma recurrente en el país desde hace más de dos décadas, lo que convierte los brotes estacionales en un desafío constante para la salud públicadel país. Cómo se contagia y por qué no hay transmisión directa entre personas El CDC explica que el parásito infecta únicamente a seres humanos y necesita madurar fuera del cuerpo antes de volverse infeccioso. Por eso, no existe contagio directo entre personas. La infección aparece al ingerir alimentos o agua contaminados con heces humanas que contienen los quistes del parásito. En una entrevista emitida por Univision Noticias, el doctor Carlos del Río, jefe del Departamento de Medicina de la Escuela de Medicina de Emory en Atlanta, lo resume con claridad: “Se encuentra presente en agua contaminada con materia fecal… puede contaminar verduras, frutas, legumbres o el agua donde los niños y adultos están nadando”. Los brotes se vinculan sobre todo con cilantro, albahaca, lechugas, mezclas de ensaladas y bayas, productos que pueden contaminarse en cualquier etapa de la cadena alimentaria. El cuadro clínico incluye diarrea acuosa persistente, cólicos abdominales, náuseas, fatiga, pérdida de apetito y, en algunos casos, fiebre baja. El CDC señala que los síntomas pueden durar “desde varios días hasta más de un mes si no se recibe tratamiento adecuado”. El doctor del Río insiste en que la clave es la persistencia: “Una diarrea que no se recupera rápidamente… tiende a no irse hasta que no es tratada”. La infección puede provocar deshidratación severa en niños pequeños, adultos mayores y personas inmunosuprimidas, quienes requieren atención médica más urgente. Diagnóstico: pruebas específicas que no detectan los análisis habituales La cyclosporiasis solo puede confirmarse mediante pruebas especiales en muestras de materia fecal. El CDC recuerda que “las pruebas rutinarias para otros patógenos intestinales no detectan la Cyclospora”, por lo que los médicos deben solicitar exámenes concretos cuando sospechan la infección. El diagnóstico diferencial es clave en pacientes con diarrea persistente, especialmente si han consumido productos frescos o viven en zonas con brotes notificados. El tratamiento de elección es trimetoprima-sulfametoxazol, con buena respuesta en la mayorí
El CDC confirma brotes en varios estados y especialistas advierten que la enfermedad se transmite por alimentos o agua contaminados y puede prolongarse durante semanas sin tratamiento
La cyclosporiasis, una infección intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, atraviesa un nuevo brote en Estados Unidos durante el verano de 2026. Según la información oficial de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y los departamentos de salud estatales, la transmisión ocurre por el consumo de alimentos o agua contaminados, lo que ha obligado a reforzar la vigilancia epidemiológica en distintas regiones.El organismo recuerda que esta enfermedad es de vigilancia obligatoria y que los casos aumentan cada año en primavera y verano, coincidiendo con el mayor consumo de productos frescos. La cyclosporiasis ha sido detectada de forma recurrente en el país desde hace más de dos décadas, lo que convierte los brotes estacionales en un desafío constante para la salud públicadel país.Cómo se contagia y por qué no hay transmisión directa entre personasEl CDC explica que el parásito infecta únicamente a seres humanos y necesita madurar fuera del cuerpo antes de volverse infeccioso. Por eso, no existe contagio directo entre personas. La infección aparece al ingerir alimentos o agua contaminados con heces humanas que contienen los quistes del parásito.En una entrevista emitida por Univision Noticias, el doctor Carlos del Río, jefe del Departamento de Medicina de la Escuela de Medicina de Emory en Atlanta, lo resume con claridad: “Se encuentra presente en agua contaminada con materia fecal… puede contaminar verduras, frutas, legumbres o el agua donde los niños y adultos están nadando”. Los brotes se vinculan sobre todo con cilantro, albahaca, lechugas, mezclas de ensaladas y bayas, productos que pueden contaminarse en cualquier etapa de la cadena alimentaria.El cuadro clínico incluye diarrea acuosa persistente, cólicos abdominales, náuseas, fatiga, pérdida de apetito y, en algunos casos, fiebre baja. El CDC señala que los síntomas pueden durar “desde varios días hasta más de un mes si no se recibe tratamiento adecuado”. El doctor del Río insiste en que la clave es la persistencia: “Una diarrea que no se recupera rápidamente… tiende a no irse hasta que no es tratada”. La infección puede provocar deshidratación severa en niños pequeños, adultos mayores y personas inmunosuprimidas, quienes requieren atención médica más urgente.Diagnóstico: pruebas específicas que no detectan los análisis habitualesLa cyclosporiasis solo puede confirmarse mediante pruebas especiales en muestras de materia fecal. El CDC recuerda que “las pruebas rutinarias para otros patógenos intestinales no detectan la Cyclospora”, por lo que los médicos deben solicitar exámenes concretos cuando sospechan la infección. El diagnóstico diferencial es clave en pacientes con diarrea persistente, especialmente si han consumido productos frescos o viven en zonas con brotes notificados.El tratamiento de elección es trimetoprima-sulfametoxazol, con buena respuesta en la mayoría de los pacien
