Gran parte de la población española está a la espera del eclipse solar de este próximo miércoles. Tan famoso que le está haciendo un favor a Sánchez, distrayendo a la gente, mientras él sigue de vacaciones en La Mareta. De donde saldrá -no para comparecer en el Congreso a dar explicaciones de lo sucedido y que sigue sucediendo en Ceuta-, sino para acudir a un lugar desde donde lo pueda contemplar mejor que desde su residencia veraniega en Lanzarote. Así que ese día 12 quizás nos informe del eclipse. Es tan insólita la situación que se está produciendo en España -que es una democracia occidental- que debe ser un análisis de las redes sociales marroquíes, efectuado por una “empresa emergente” vinculada a la Universidad de Alicante, la que confirme lo que es algo que el más elemental sentido común ya tenía claro desde el primer momento. Es decir, que el asalto multitudinario a Ceuta fue ”una operación organizada y no un movimiento espontáneo”. Algo obvio, ya que 72. 000 personas no se movilizan espontáneamente ni en 24 horas para entrar a España a través de la playa del Tarajal. Pero Sánchez y su gobierno siguen manteniendo que quienes lo organizaron fueron las mafias traficantes de inmigrantes ilegales mediante las redes sociales, apoyándose en un fallo del Tribunal Supremo. Y de lo que se enteraron decenas de miles de jóvenes, pero no lo hicieron los servicios de inteligencia, ni los de Marruecos ni los de España. Tan insólita situación mantiene a Sánchez buceando y descansando, al igual que el Congreso, lo que ha movido a la oposición a solicitar que comparezcan en el Senado esta semana los ministros más vinculados a la gestión de lo sucedido. Que al parecer piensan comparecer en el Congreso cuando acaben sus vacaciones. Una más de las graves consecuencias derivadas del caos ceutí es la crisis creada en la UE. Precisamente por lo que consideran una evidente carencia de control en la que de hecho es la virtual frontera sur europea en la ciudad autónoma de Ceuta. Poniendo en duda el mismo “espacio Schengen”, una base significativa de la Unión, que es la libertad de circulación entre 25 de los 27 estados comunitarios, además de cuatro “asociados”. Esa crisis ha generado otra muy cualificada entre Italia y España, suspendiendo ambos gobiernos dicha libertad de circulación entre los respectivos pasajeros procedentes de sus países. Lo que es un relevante problema entre dos destacados miembros de la UE, que no puede disociarse de ser Meloni y Sánchez sus gobernantes.
Tan insólita situación mantiene a Sánchez buceando y descansando, al igual que el Congreso, lo que ha movido a la oposición a solicitar que comparezcan en el Senado esta semana los ministros más vinculados a la gestión de lo sucedido.
Gran parte de la población española está a la espera del eclipse solar de este próximo miércoles. Tan famoso que le está haciendo un favor a Sánchez, distrayendo a la gente, mientras él sigue de vacaciones en La Mareta. De donde saldrá -no para comparecer en el Congreso a dar explicaciones de lo sucedido y que sigue sucediendo en Ceuta-, sino para acudir a un lugar desde donde lo pueda contemplar mejor que desde su residencia veraniega en Lanzarote. Así que ese día 12 quizás nos informe del eclipse. Es tan insólita la situación que se está produciendo en España -que es una democracia occidental- que debe ser un análisis de las redes sociales marroquíes, efectuado por una “empresa emergente” vinculada a la Universidad de Alicante, la que confirme lo que es algo que el más elemental sentido común ya tenía claro desde el primer momento. Es decir, que el asalto multitudinario a Ceuta fue ”una operación organizada y no un movimiento espontáneo”. Algo obvio, ya que 72. 000 personas no se movilizan espontáneamente ni en 24 horas para entrar a España a través de la playa del Tarajal. Pero Sánchez y su gobierno siguen manteniendo que quienes lo organizaron fueron las mafias traficantes de inmigrantes ilegales mediante las redes sociales, apoyándose en un fallo del Tribunal Supremo. Y de lo que se enteraron decenas de miles de jóvenes, pero no lo hicieron los servicios de inteligencia, ni los de Marruecos ni los de España. Tan insólita situación mantiene a Sánchez buceando y descansando, al igual que el Congreso, lo que ha movido a la oposición a solicitar que comparezcan en el Senado esta semana los ministros más vinculados a la gestión de lo sucedido. Que al parecer piensan comparecer en el Congreso cuando acaben sus vacaciones. Una más de las graves consecuencias derivadas del caos ceutí es la crisis creada en la UE. Precisamente por lo que consideran una evidente carencia de control en la que de hecho es la virtual frontera sur europea en la ciudad autónoma de Ceuta. Poniendo en duda el mismo “espacio Schengen”, una base significativa de la Unión, que es la libertad de circulación entre 25 de los 27 estados comunitarios, además de cuatro “asociados”. Esa crisis ha generado otra muy cualificada entre Italia y España, suspendiendo ambos gobiernos dicha libertad de circulación entre los respectivos pasajeros procedentes de sus países. Lo que es un relevante problema entre dos destacados miembros de la UE, que no puede disociarse de ser Meloni y Sánchez sus gobernantes.
