Un mes después de la aprobación de la disminución, el ayuntamiento erradicó el área de mantenimiento. El juez ha ordenado la recuperación del puesto, el pago de los salarios atrasados, y una suma de 5.000 euros para compensar la angustia emocional.
En junio de 2023, se aseguró un puesto de alto nivel como funcionario del consejo en el Ayuntamiento de Peralta de Alcofea, que se encuentra en Huesca. Varios meses después de la primera conversación, ella pidió que le redujeran las horas de trabajo para poder cuidar mejor de sus hijas. En febrero de 2024, fue aprobado, pero en el mes siguiente, el pleno municipal decidió eliminar su posición. La similitud entre las dos opciones jugó un papel crucial cuando el caso llegó al poder judicial. El empleado se negó a creer que esta desviación fuera sólo una reestructuración. Presentó una apelación, y a pesar de la decisión del tribunal inicial de mantener el despido, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón ha dictaminado a su favor. La Sala examina una respuesta relacionada con la afirmación de sus derechos en la conciliación. La decisión del ayuntamiento es inválida, y deben permitirle volver a entrar. La resolución exige además que reanude la recaudación de su salario y pague 5.000 euros en compensación por daño moral. La situación demuestra la importancia de reconstruir la secuencia completa, ya que la mera invocación de una reorganización era insuficiente si las tareas aún debían llevarse a cabo. Una ubicación fue descontinuada un mes después.
En junio de 2023, se aseguró un puesto de alto nivel como funcionario del consejo en el Ayuntamiento de Peralta de Alcofea, que se encuentra en Huesca. Varios meses después de la primera conversación, ella pidió que le redujeran las horas de trabajo para poder cuidar mejor de sus hijas. En febrero de 2024, fue aprobado, pero en el mes siguiente, el pleno municipal decidió eliminar su posición. La similitud entre las dos opciones jugó un papel crucial cuando el caso llegó al poder judicial. El empleado se negó a creer que esta desviación fuera sólo una reestructuración. Presentó una apelación, y a pesar de la decisión del tribunal inicial de mantener el despido, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón ha dictaminado a su favor. La Sala examina una respuesta relacionada con la afirmación de sus derechos en la conciliación. La decisión del ayuntamiento es inválida, y deben permitirle volver a entrar. La resolución exige además que reanude la recaudación de su salario y pague 5.000 euros en compensación por daño moral. La situación demuestra la importancia de reconstruir la secuencia completa, ya que la mera invocación de una reorganización era insuficiente si las tareas aún debían llevarse a cabo. Una ubicación fue descontinuada un mes después.
