Letonia, país báltico situado entre Estonia y Lituania, escindido de la antigua URSS entre 1990 y 1991, miembro de la UE y de la OTAN desde 2004, linda 217 kilómetros con Rusia y 172 con Bielorrusia. Bien se comprende que, cuando Rusia atacó Crimea en 2014 y luego a Ucrania en 2024, país también procedente de la órbita de la URSS, se dispararan todas las alarmas. A ellas respondió la OTAN, con despliegues disuasorios de «presencia avanzada» decididos en las Cumbres de Gales (2014) y Varsovia (2016), creando unos Grupos Tácticos Multinacionales que, posteriormente, en la cumbre de Madrid (2022), pasaron del nivel batallón reforzado a nivel brigada, es decir, triplicando prácticamente su estructura. Casi al mismo tiempo, potenciaba los sistemas de defensa aérea en todo su Flanco Este, incluida Letonia, país que invierte en defensa entre el 4,73 y el 4,9 de su PIB según fuentes, con otro esfuerzo del que también participa España. Son los dos bloques en los que despliegan nuestros contingentes en Letonia como fuerzas transferidas a la OTAN: 600 efectivos de la Brigada Guadarrama XII dotada de blindados Leopardo y Pizarro con apoyos de Ingenieros, Guerra Electrónica y Artillería de Campaña, que forman parte de la Brigada Multinacional liderada por Canadá como «nación marco» ubicada en Adazi. Y a 38 kilómetros, una batería Nassams del Mando de Canarias, perteneciente al Regimiento de Artillería Antiaérea nº 94, despliega en la histórica base aérea de Lielvarde, situada a 50 kilómetros al SE. de Riga, la capital del país, y a 200 de la frontera rusa. Está integrada en el sistema de defensa aérea de la OTAN, coordinado por el Centro de Control de UEDEM (Alemania), el cual delega la gestión de las operaciones aéreas en tiempo real, en el Centro de Control de la propia Lielvarde, en el que también opera un equipo español. UEDEM incluye el control de policía aérea, interceptación de aeronaves no identificadas y disuasión aérea, en toda el área europea al norte de los Alpes. (1). Como «fuerzas españolas no transferidas» a la OTAN, una eficaz Unidad de Apoyo Logístico, vital para la vida de las unidades, «única puerta de entrada y salida de materiales de Letonia», junto a una Unidad de Transmisiones que asegura el enlace con España y la participación en un sencillo Hospital Role1, completan el contingente español que, tras seis meses de estancia en el Báltico, será relevado en diciembre. Al teniente coronel Pedro Fuentes, al mando del contingente, le he recordado que pocas veces tendrá responsabilidades tan completas, lo que le aportará una valiosa experiencia. Bien sabe que le deseo suerte, más que necesaria también en estas misiones. Por supuesto, cuando trato con ellos, tienen bien asimiladas como «lecciones aprendidas» las de la rápida evolución del empleo de drones, en un ilimitado teatro de operaciones, lo que representa un desafío global por el alcance que pueden tener. La mejor respues
La mejor respuesta, me dicen: el adiestramiento conjunto, la interoperabilidad, la capacidad de adaptación al entorno operativo
Letonia, país báltico situado entre Estonia y Lituania, escindido de la antigua URSS entre 1990 y 1991, miembro de la UE y de la OTAN desde 2004, linda 217 kilómetros con Rusia y 172 con Bielorrusia. Bien se comprende que, cuando Rusia atacó Crimea en 2014 y luego a Ucrania en 2024, país también procedente de la órbita de la URSS, se dispararan todas las alarmas. A ellas respondió la OTAN, con despliegues disuasorios de «presencia avanzada» decididos en las Cumbres de Gales (2014) y Varsovia (2016), creando unos Grupos Tácticos Multinacionales que, posteriormente, en la cumbre de Madrid (2022), pasaron del nivel batallón reforzado a nivel brigada, es decir, triplicando prácticamente su estructura. Casi al mismo tiempo, potenciaba los sistemas de defensa aérea en todo su Flanco Este, incluida Letonia, país que invierte en defensa entre el 4,73 y el 4,9 de su PIB según fuentes, con otro esfuerzo del que también participa España.Son los dos bloques en los que despliegan nuestros contingentes en Letonia como fuerzas transferidas a la OTAN: 600 efectivos de la Brigada Guadarrama XII dotada de blindados Leopardo y Pizarro con apoyos de Ingenieros, Guerra Electrónica y Artillería de Campaña, que forman parte de la Brigada Multinacional liderada por Canadá como «nación marco» ubicada en Adazi. Y a 38 kilómetros, una batería Nassams del Mando de Canarias, perteneciente al Regimiento de Artillería Antiaérea nº 94, despliega en la histórica base aérea de Lielvarde, situada a 50 kilómetros al SE. de Riga, la capital del país, y a 200 de la frontera rusa. Está integrada en el sistema de defensa aérea de la OTAN, coordinado por el Centro de Control de UEDEM (Alemania), el cual delega la gestión de las operaciones aéreas en tiempo real, en el Centro de Control de la propia Lielvarde, en el que también opera un equipo español. UEDEM incluye el control de policía aérea, interceptación de aeronaves no identificadas y disuasión aérea, en toda el área europea al norte de los Alpes. (1). Como «fuerzas españolas no transferidas» a la OTAN, una eficaz Unidad de Apoyo Logístico, vital para la vida de las unidades, «única puerta de entrada y salida de materiales de Letonia», junto a una Unidad de Transmisiones que asegura el enlace con España y la participación en un sencillo Hospital Role1, completan el contingente español que, tras seis meses de estancia en el Báltico, será relevado en diciembre. Al teniente coronel Pedro Fuentes, al mando del contingente, le he recordado que pocas veces tendrá responsabilidades tan completas, lo que le aportará una valiosa experiencia. Bien sabe que le deseo suerte, más que necesaria también en estas misiones.Por supuesto, cuando trato con ellos, tienen bien asimiladas como «lecciones aprendidas» las de la rápida evolución del empleo de drones, en un ilimitado teatro de operaciones, lo que representa un desafío global por el alcance que pueden tener. La mejor respuesta
